Entre el 28 y el 30 de abril, nuestros estudiantes de Sexto Año Básico vivieron una experiencia transformadora en el corazón del bosque nativo. El viaje a Los Pellines no fue solo una salida pedagógica, sino una inmersión total en un aprendizaje vivo, donde el aula se expandió hacia los senderos, los árboles y el aire puro de la montaña.
Durante estos tres días, los estudiantes participaron en dinámicas diseñadas para fortalecer el espíritu y la convivencia:
Liderazgo y Trabajo en Equipo: A través de desafíos físicos y juegos de ingenio, los niños y niñas descubrieron que la mejor forma de avanzar es apoyándose mutuamente.
Conciencia Ecológica: El contacto directo con la flora y fauna local permitió a los alumnos comprender la importancia de la sustentabilidad y el respeto por nuestro ecosistema.
Fogatas y Reflexión: Las noches bajo las estrellas fueron el escenario perfecto para compartir historias, fortalecer vínculos afectivos y reflexionar sobre el crecimiento personal.
Más allá de los contenidos académicos, esta salida educativa permitió que el curso se consolidara como un grupo humano sólido. Los lazos de amistad se profundizaron y los valores de nuestra escuela —el respeto, la empatía y la resiliencia— se pusieron en práctica en cada actividad.
Regresamos con las mochilas cargadas de recuerdos, un poco de barro en las botas y el corazón lleno de alegría. Felicitamos a cada uno de los estudiantes por su excelente comportamiento y disposición, y agradecemos a los docentes y monitores que hicieron posible esta aventura segura y enriquecedora.

«En Los Pellines no solo aprendimos sobre el bosque, aprendimos sobre nosotros mismos y sobre el valor de estar juntos.»

Por admin